En mi último post hablaba de cansancio, de un sistema en el cual había perdido la esperanza, caldos de cultivo de mediocridad y el conjunto de factores que eso implica. Celebraba mi cumpleaños, estaba contenta, pero me sentía presa. Atada por esas cadenas con las que nos amarra el capitalismo del que casi todos somos parte. - Cómo voy a motivar la gente que está bajo mi responsabilidad cuando yo misma he perdido la fe? Cómo mantenerlas comprometidas con algo en lo que ya no creo? Estos últimos meses, cada mañana me daba una terapia mental para enfrentar los días, para despertar en mi la esperanza, la voluntad para empujarme y seguir adelante... al final del día me sentía como el ser humano más improductivo del mundo y la lucha que libraban mis pensamientos mantenían mis niveles de estrés en cifras preocupantes, a pesar de que no estaba haciendo "la gran cosa" en el trabajo. Soy del tipo de personas que cree en la educación y en el trabajo, de...
Reflexiones, historias, sucesos... la vida desde mi realidad