- ¿Cómo está todo? - Todo bajo control, Gracias a Dios Me acostumbré tanto a escuchar esa respuesta a los saludos, que empecé a hacerla parte de mi vocabulario mucho antes de entender qué significaba o qué implicaba tener las cosas bajo control . Es una de esas lecciones recurrentes que nos da el entorno hasta que de forma inconsciente nos va moldeando el carácter. Nos han enseñado que el control es poder que, más que un objetivo, debe ser un hecho en nuestras vidas y hemos asignado mapas de ruta a cada aspecto de la misma para ir controlando resultados y midiendo nuestros niveles de éxito particulares. Cuando eres niña, negra, pobre, de una familia religiosa... lo tienes todavía peor: - Debes ser aplicada para pasar de curso en la escuela. - Debes dar testimonio de buen comportamiento. - Debes ir a la universidad y graduarte para conseguir un buen trabajo. - Debes encontrar un buen marido. - Debes "asegurar" tu futuro. etc......
Reflexiones, historias, sucesos... la vida desde mi realidad