Cuando era niña, cuestionaba mucho el escepticismo que, a veces, mostraba mi papá ante la "buena voluntad" de algunas personas. Mi inocente y limitado razonamiento concebía la bondad como un acto que nacía y moría en sí mismo, sin ninguna otra pretensión que hacer bien, una forma de amor tan sublime que solo ve el bienestar ajeno, una bendición que solo llegaba a unos pocos que habían tenido mucha "suerte". Quién me iba a decir que unos años mas tarde (unos cuantos :p) yo sería aún más escéptica que mi padre? Que llegaría un momento en que el preferiría la justicia a la bondad, por lo menos a ese tipo de bondad que bien podría confundirse con la estrategia, cuyo proceso no tiene una sola pizca de desinterés. No son pocos los casos en que el acto de benevolencia no es más que un perfecto disfraz para el abuso y la explotación, un tipo de bondad tan malvado en el que la víctima, encima de ser explotada, queda en deuda de agradecimiento eterno con el victimario....
Reflexiones, historias, sucesos... la vida desde mi realidad