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El dios de las cosas buenas

Experiencias de amigos y familiares esta semana, me han hecho recordar las clases de escuela dominical en la iglesia, allí donde a veces iba a regañadientes, lecciones a las que dediqué importante tiempo y atención en mi niñez. Dios es amor, Dios es bueno; pero también Dios nos prueba.  Estuve conversando con un familiar al que las cosas no le han salido como las esperaba. Tenía todos lo planes para hacerse una intervención quirúrgica  y a última hora le ha salido una complicación que ha detenido  indefinidamente el proceso, con expresión visiblemente triste me decía:   Dios quiere que a uno las cosas le salgan bien, pero satanás trabaja para arruinar los planes ¿ Cómo saber si mis planes y los de Dios son los mismos? Es posible que lo que en un momento estoy considerando como una "bendición" no esté dentro de los planes que El tiene para mí. Cuando decimos en el padre nuestro ,  que por tradición o por convicción hacemos, hágase tu voluntad as...

Un capítulo necesario

Hay capítulos de la vida que no se pueden catalogar como buenos o malos, digamos que son capítulos necesarios porque aportan experiencias  para continuar escribiendo la historia.  Vibrantes estatus en facebook han servido para celebrar mis éxitos, en largos posts he llorado las penas de mis fracasos, pero poco se ha dicho de esos momentos intermedios, que son mayoría, en donde realmente hacemos el trabajo, como si no fueran páginas importantes del cuento. Digamos que ahora me toca vivir uno de esos capítulos necesarios y he decidido compartirlo con ustedes porque también es importante.  Generalmente uno recuerda el primer empleo, que representa la entrada a la vida adulta, y el más reciente, o más exitoso, porque es donde de alguna manera cosechas el fruto de toda tu experiencia.  Hoy nos vamos a colocar a mitad de la balanza para resaltar la importancia de los días, trabajos y hasta los amores que aparentemente "no pintan nada".  Aunque en el pr...

Entre quejas y prejuicios

En un post anterior  he hablado de las quejas, esas personas que son víctimas del mundo cuya especialidad es amargarnos la vida. Puede que suene muy duro pero si alguien te roba las energía y la felicidad (que de hecho es una conquista)... te está amargando la vida.  Detrás de una eterna queja generalmente se esconde un  prejuicio . Alguien se hizo una idea de algo, se encerró en ese pensamiento, no salió lo que esperaba y al final todo lo resuelve con quejarse. Imagino que les llegará a la mente un recuerdo de algo, o de alguien, quizás de nosotros mismos en un momento determinado. Esto se repite más de lo que usted imagina y es de las cosas que debemos trabajar para superar.  A veces, al hablar con una persona, te cuesta un trabajo increíble llegar a un punto agradable de conversación porque los primeros minutos debes dedicarlo a desmontar la idea que esa persona se ha hecho sobre ti. Somos especialistas en etiquetar a la gente (por nivel educativo, gru...

La fórmula es que no hay fórmulas

Esta parece ser la vida de los ejemplos. Quieres ser ejemplo de algo/alguien, o buscas un ejemplo que te sirva como indicador para medir y/o dirigir tu vida. Pero cada cabeza es un mundo, ninguna vida es igual a otra y después de mucho tiempo perdido resolvemos buscar nuestra propia manera de vivir. El objetivo de esta nota es no perder el tiempo con fórmulas de vida.  Hay que tener un proyecto, eso no lo discuto "quien no sabe a dónde va, ya llegó". Un "por qué", para enfrentar los a todos los "cómo" que la vida nos plantea cada día, pero tengo una serie de preguntas para reflexionar un poco sobre este tema, la primera es:   ¿ Estás viviendo tú  proyecto?    A veces nos adaptamos al canon social, otras a "lo que mi familia espera de mi", en otras ocasiones me he encontrado con gente que simplemente no se ha planteado eso de tener un proyecto de vida y ha dejado pasar, o desperdiciado, verdaderas oportunidades, a veces nunca se d...

Terapia de felicidad

Hace un par de días, en el camino de regreso a casa, decidí hacer una pequeña parada en el súper mercado.  Estaba lloviznando, así que saqué mi sombrilla mientras caminaba por el parqueo en dirección a la entrada del establecimiento. De un carro, salía una familia y recuerdo que cuando el niño (de aproximadamente unos cinco años) miró al cielo, extendió los brazos y dijo como suspirando ay, qué rica lluvia! yo lo miré, sonreí y al darse cuenta me gritó oyeee!  ¿Q ué haces con esa sombrilla? seguí mi camino hacia el super mercado pero no olvidaré su expresión. Su alegría al sentir las gotitas de agua sobre su rostro, su felicidad al disfrutar de aquel mágico momento. El no podía entender por qué yo no guardaba mi sombrilla y disfrutaba también de la llovizna.  ¿ Como es que la adultez nos hace perder la alegría de esas pequeñas cosas?  Esta mañana, como parte de mi clase de marketing, leía la entrevista a un miembro de una tribu nómada que había conseguido est...

Entre muertos que respiran

Nos han enseñado que la vida termina cuando dejamos de respirar, ese momento en que por enfermedad o accidente el corazón deja de latir y de nosotros solo queda un cuerpo, el espíritu que moraba allí ha emprendido un viaje sin regreso. No siempre es así, con el paso del tiempo he aprendido que hay otras formas de morir y que a veces nos toca vivir entre muertos que aun respiran.  Recuerdo al Sr. Martín. Sonriente, animado, en esos días en que  le gustaba escucharnos cantar los coros de la iglesia. Siempre decía que había olvidado la letra de las canciones para que nosotros la termináramos de cantar. Amable, sabio y con una alegría de vivir que parecía contagiarse a quienes le rodeaban, hasta que de buenas a primeras las cosas cambiaron. El hombre de rostro alegre pasó a ser una persona de expresión neutra, ya no sonreía, no cantaba, ni siquiera extendía el brazo al saludar.  Hace ya más de 15 años y todavía no logro entender qué pasó, su alegría se había ido y co...

La nota discordante en las vacaciones de Semana Santa

"Nunca falta un pelo en el sancocho" dicen en lenguaje popular, y de hecho, así es. Estas mini-vacaciones planeadas por el universo, y la maravillosa insistencia de mi amiga, han sido un oasis en el desierto de estrés en que había convertido mi vida este ultimo mes. El mar, la brisa y la compañía de una familia muy agradable  ¿Que mas podía pedir?  En nuestro primer día en la playa  el sol pareció tomarse el día libre y decidió no salir, pero el segundo día el panorama era simplemente bello. después del desayuno, mi amiga fue por su traje de baño para meterse al agua temprano, mi único objetivo era dejarme acariciar por la brisa y disfrutar de la vista, así que mis jeans doblados y mi blusa veraniega era el atuendo perfecto. No había casi nadie, ese juego de azules que empezaba claro y se iba oscureciendo a la distancia era solo para nosotras. Es de esos momen...