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Mientras sueño con regresar

Todo el que me conoce sabe que hace poco más de un año hice de un viaje de estudios/turismo que me ha dejado frustrada. Frustrada de felicidad, frustrada por los deseos de volver, de que se congelara el tiempo, de repetir la experiencia.  Todavía pienso en aquellos días y automáticamente sonrío, es que las cosas no pudieron estar organizadas de forma más perfecta! Recuerdo también, como ahora, que cuando el avión aterrizó en mi país yo quería tomar otro de vuelta ese mismo día, y esa primera semana. Esa bendita primera semana después de volver, mientras trataba de hacer un pacto de amistad con la rutina en el camino al trabajo sentía un vacío en el pecho (en el pecho, en el corazón... como quieran entenderlo mejor) y un nudo en la garganta que me complicaban el proceso.  Estaba iniciando un capítulo necesario en mi vida pero sabía que no debía instalarme allí mucho tiempo, ese malestar me ayudaba a mantenerme alerta, a no dormirme en los laureles de una zona de confort qu...

Fuegos artificiales

Cada vez que conozco una nueva persona, ese primer momento se me queda como una estampa (por eso es que se habla tanto de la primera impresión). Ya sea por mail, por teléfono, en persona. Siempre recuerdo los gestos, las miradas la sensación que causa en mi el nuevo conocido/a.  Con él, no fue la excepción. Cuanto entusiasmo! Mientras hablaba me quedé mirándolo con detenimiento. Sus movimientos, sus articulaciones, se veía todo tan programado, tan sobreactuado.  Los días fueron pasando y yo lo seguía estudiando. No es extraño encontrarse con personas que te hagan un papel para caerte bien en un momento, pero luego se les cae, o dejan caer, la careta. Lo que llamaba mi atención de él es que siempre estaba metido en personaje, con todos.  Un día me convoca a una reunión y pensé que era una oportunidad maravillosa para continuar mi particular investigación. Me empieza a presentar unas ideas y en los primeros cinco segundos empiezan los "fuegos artificiales". toma u...

Its not easy but it's a life

En una de las clases que tomo en  Coursera , conocí a Pavel Brilliant, un emprendedor ucraniano que combina con maestría la sencillez, la brillantez y espontaneidad. Recuerdo que en nuestras primeras conversaciones me contaba entusiasmado sobre los negocios que hacía y lo orgulloso que estaba de ser su propio jefe. Yo pasaba por uno de esos períodos de "toy jarta de ser empleada", por el que pasa todo empleado explotado y mal pagado así que, mientras me contaba, yo moría de envidia.  Entre una conversación y otra pasaban varias semanas pero, dado que tenemos varios intereses en común, siempre es un placer hablar con él. En eso llegó la guerra en Ucrania y revolvió todo, la vida de Pavel y mi actitud ante mi propia vida.  De este lado hemos sido testigo de las determinaciones de Putin y el drama humando en  Ucrania, lo vemos con mucha pena, pero tan lejano como si se tratara de una producción hollywoodense.  Yo también lo veía así, un...

Me resisto a ser la misma

El pasado domingo, después de casi un año, fui con mi papá a la iglesia. Tranquila, me ubiqué en uno de los bancos de atrás para escuchar el servicio y ver qué tal iban las cosas. Todo, absolutamente todo, era igual. Las carencias, las bondades, los defectos, las virtudes.  Es como si de un tiempo para acá se hubieran ubicado todos en una especie de letargo del que no pueden salir. Lo peor fue descubrir que no solo saben que están en un letargo, sino que se sienten orgullosos de ello. En un momento, el hermano que hacía de maestro de ceremonia tomó una oportunidad para dirigirse a los feligreses y contar una revelación que había tenido. Trataba sobre una joven que quería ir a un lugar (algo así como una fiesta) y su padre le negaba el permiso diciendo que si iba, jamás sería la misma, se contaminaría con una nueva realidad a la que terminaría acostumbrándose y perdería su pureza. Al final decía a la iglesia que, como la joven de la revelación, debían cuidarse de que las cosa...

Papá, más allá de las etiquetas

Hoy hablaré de aquellos que nunca harán alardes de ser el mejor, pero cada día dan lo mejor de sí  para cumplir la responsabilidad que han acogido con una entereza digna del mayor galardón que alguien pudiera otorgar alguna vez.  En varias ocasiones me ha tocado trabajar con este señor, siempre en  jornadas largas y, muchas veces,  lejos de casa. A las ocho menos cuarto tomaba su celular y llamaba para asegurarse de que sus hijas estuvieran listas para el colegio, hablaba con cada una y les preguntaba si desayunaron, si tenían listos sus materiales de la escuela, señalaba puntualmente las asignaciones particulares en las que había estado trabajando cada una, les recordaba la merienda y se despedía de ellas con un "te quiero hija". A medio día, se repetía la misma historia. Llamaba para preguntar si habían llegado bien, qué tal había sido el almuerzo, si tenían muchos deberes de la escuela para el día siguiente y para conceder o negar algún permiso de salir con ...

Como Guido

En mi lista de películas favoritas siempre habrá un lugar para "La vida es bella". Fue una de las mejores lecciones que nos diera Sor Arisleida en la clase de religión en el colegio, ella siempre lograba hacernos reflexionar, y al final, una hora resultaba muy corta por los niveles de interacción que conseguía cada semana.  Recuerdo ese día como ahora, nos llevó al salón donde las monjas veían televisión y nos pone esta película en italiano sin importarle que nosotros solo hablábamos español, ella sabía que si prestábamos atención captaríamos el mensaje.  Ahí estaba Guido, haciendo tonterías con su amigo. Yo empezaba a creer que estaba ante la hora más eterna y aburrida de mi vida,  ¿ quién me iba a decir que trece años más tarde (yo misma no puedo creer que ha pasado tanto tiempo) estaría escribiendo sobre las lecciones que aprendí ese día.    Osado, un poco loco, enamorado y empeñado por hacer de su precaria realidad el mundo perfecto para vivir c...

Cuestión de perspectiva

Recuerdo como hoy el día en que la conocí. Segura, decidida, de sonrisa amplia y una sinceridad de esas que aniquila cualquier atisbo de de hipocresía que pudiera aparecer frente a ella. Acababa de pasar por un divorcio y estaba en la etapa de "mujer liberada" que a muy pocas les toca vivir. Es una buena época porque no tienes grandes responsabilidades económicas, un salario que te permite cierta holgura, amigas solteras para compartir una par de tragos y muchas actividades en las cuales inscribirte y descubrir nuevas ventanas al mundo y a la vida. Lo malo es la soledad, tienes a todos pero nadie es exclusivo para ti.  Siempre llamó la atención su inteligencia, la responsabilidad con que llevaba las labores a su cargo, su don de mando y su capacidad de aprendizaje. Incluso quienes no la soportaban por su carácter, tuvieron  que tragarse su ego y aprender a convivir con ella por su brillantez. No era el tipo de persona que resalta por su simpatía y poco le importaba hace...