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Lo que nos queda

Recuerdo cuando era pequeña y hacía algunas proyecciones de mí hacia el futuro; independiente, realizada, madre soltera. Sí, madre soltera. Viniendo de una familia nuclear es muy extraño que hiciera ese tipo de conclusiones, pero así me veía yo. Han pasado los años, me he desengañado millones de veces del futuro, he descubierto y vivido cosas que nunca imaginé y también he  ido entendiendo aquellos sentimientos que tenía sin razón aparente.   No fui la quinceañera que soñaba con vestirse de gala y bailar en un pasillo de fiesta con el chico más lindo que pudiera atraer, o que su mamá le pudiera conseguir. Me disfruté un montón la única fiesta de quince años a la que me dejaron ir (y me fueron a buscar exageradamente temprano jajaja) pero no era lo que quería para mí. Yo quería una laptop (que en aquel momento era casi tirar piedras a la luna), zapatos de punta, traje ejecutivo y comerme el mundo en una de esas reuniones de negocios. Se nota que no tenía idea de lo que...

Algo más que unos cuantos pasos

Era una forma de escapar a la soledad, una oportunidad de conocer gente nueva, de entender a través de esas personas la cultura de un lugar al que todavía me estaba acostumbrando. Porque hay cosas que  los comentarios  no contarán y solo llegarás a conocer realmente cuando las experimentas en vivo.  Ahí estaba, en un salón  con un grupo de desconocidos que intentaban vencer la arritmia practicando pasos básicos de salsa.  Lo ideal es que una persona que no baila nada empiece por practicar merengue, pero esta clase apareció primero. Para el destino las cosas son en el orden que él entienda, la lógica aparecerá con el tiempo... O quizás nunca aparezca. Escuchar la conga, no mirarse los pies, dejar que el cuerpo siga el ritmo... así íbamos. A pesar de que cuando llegué ya me había perdido una clase, no fue difícil alcanzar el grupo y llevar más o menos la armonía, pero ahí estaban los pasos en pareja. Las verdaderas lecciones para mi.  Iba siempre pro...

Incondicional

"Ámame cuando menos lo merezca, que es cuando más lo necesito"  He leído esa frase infinitas veces en posts de facebook o en algunos blogs. A veces estaba a favor, otras veces quizás un poco en contra. Hasta que llega la experiencia a enseñarnos lo que debemos aprender. En el momento justo.  Aunque mi madre es un ser humano genial para todo el que la conoce, desde que recuerdo, mi relación con ella ha sido un poco complicada. Puede que sea por aquello de que las hijas  solo llegan a entender a las madres en el momento que también se convierten en madres. Mami siempre se preocupó por nosotros, por nuestro futuro, por nuestra educación, por nuestro comportamiento, incluso por nuestra apariencia (aunque sigo preguntándome cómo rayos sometían a uno a la tortura de usar vestidos con cretona en nombre del buen vestir). Ella siempre tenía grandes planes para nuestro futuro pero a veces olvidaba que éramos niños, o que éramos adolescentes. Olvidaba que est...

Cómo he de celebrar por tí?

Se supone que fuera una fecha de regocijo, un día para celebrar la vida, para agradecer que estés aquí, para que te sentaras aliviada de haber sobrevivido al pasado cruel que te tocó vivir. Se supone que este fuera el momento de cegar, pero aunque respiras no sé si de verdad estás, o si de verdad me encuentras en tu mirada perdida cuando te hablo, si queda algún espacio en tu memoria que se entere de que todavía estás con nosotros. Mamá, cómo he de celebrar por tí?  Te recuerdo como si hubiera sido ayer. Siempre trabajando, como si el descanso fuera un delito, como si un designio divino hubiera determinado que cualquier signo de comodidad estaba prohibido para tu persona. Dormida en una silla o en el piso aun cuando habían camas vacías y disponibles en la casa, era solo un signo de lo mucho que habías sufrido, vagas muestras de lo que fue coladas la actualidad de aquellos días. Fuerte, valiente, luchadora y sensible, tus gritos eran famosos en los velorios tus vecinos y...

Por la magia en mis días

Ya estoy crunchy! Tengo un poco de juventud acumulada  y hoy cumplo 29, que se dicen fácil pero encierran más historias y emociones de las que un poeta pueda manejar para construir historias en prosa. Cuanta magia!  Este es uno de los momentos obligatorios que nos hacen ver la vida en retrospectiva, y no puedo sentir otra cosa que no sea dicha y agradecimiento. Pienso en todas las veces que creí tener el futuro en las manos y lo vi escurrirse entre mis dedos, ahora entiendo que no era mi futuro. Pienso en todos los sueños a los que he renunciado porque se estaban convirtiendo en pesadilla, en la pesadilla de pretender vivir una realidad que no existía, que no era mía.  Esta sociedad nos ha llenado de sesgos, deberes y parámetros que no han hecho otra cosa que hacernos la vida miserable. Miserables por no cumplir lo que nadie ha cumplido (si, así de irónico). Por no llegar donde no se supone que llegaras, porque esa meta no era parte de tu destino o no enca...

Gratitud

Uno de los últimos MOOCs en los que participé el año pasado fue The Science Of Happiness . Por falta de tiempo (pare ser sinceros, por mala organización del tiempo) no lo puede terminar. Las lecciones no solo eran interesantes, sino que te llevaban a un profundo punto de reflexión sobre lo que estamos haciendo con nuestra vida, sobre el horroroso sistema  fundamentado en bases ficticias en que hemos convertido la cotidianidad. Más  o menos a la quinta semana del curso, nos invitaron a ser parte del  21 Day Simple Living Challenge . Como iba atrasada, cuando intenté hacer el challenge estaba terminando, así que tuve que esperara enero 2015 para empezar con un grupo nuevo.  Cada día, por 21 días, recibíamos un mail con tips de cosas que podemos cambiar, mejorar o eliminar de nuestras rutinas para vivir de forma mas simple y, a largo plazo, ser más felices. Mindfulness, slow down, eliminar las cosas que tenemos demás en nuestras casas... Hasta que un día ...

Soñando en 365

"Tengo más sueños que noches para soñar" Fue una de esas respuestas que das de forma espontánea en una conversación y que después te dejan pensando. Nuevo año, una nueva vuelta de 365 días y,  como muchos otros años empiezo con una mezcla homogénea de sueños e intriga. Porque ¿qué sería de nosotros si dejamos de soñar? ¿qué sería de mí si algún día dejara de hacerlo? Si de repente despertara una mañana acostumbrada, convencida de que todo está hecho, resignada a que esto es lo que hay, sin el deseo de contemplar la lluvia  desde la ventana de algún apartamento en una calle londinense, con una taza de chocolate caliente que evite que se me congele el alma, viendo las calles mojadas mientras me cuentan la historia de épocas que no viví. O aquella noche, aquella noche de luna llena en la que caminaré descalza en una de las playas de mi isla, cerraré lo ojos y me dejaré acariciar por la brisa mientras desconecto de la rutina y encuentro de nuevo las energías para conquis...