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Amores Capítulo

Empecé este blog hablando de amor  y había abandonado el tema por completo.

 ¡Que complejas son las relaciones de pareja!

Resulta bonito ver los enamorados caminar por las calles agarrados de mano (OJO “agarrados de mano” NO “agarrándose”, lo segundo es  desagradable), prodigarse miradas cómplices, esos abrazos que con la brisita de estos días resultan taaan oportunos, entre otras manifestaciones románticas. Pero a la hora de pensar en el futuro la cuestión se pone difícil, y si la dificultad se hace insostenible lo que empezó con  deseos de “para siempre” termina convertido en un “amor capítulo”.

Todo el mundo puede ser capítulo, no todos llegan a ser historia.

 Los amores capítulo son esas relaciones sin futuro en las que a veces nos embarcamos, haciéndonos de oídos sordos a voz  la interior que aún en los maravillosos momentos de “perfección” de una relación que empieza te dice: esa persona no es para ti. En ese momento la ilusión mata la razón y simplemente no piensas (por no decir que uno se vuelve bruto), se van por el caño tooodas las horas de  sobria conversación con tus amigos sobre la pareja correcta y ves en la persona que te acompaña sentimentalmente lo que quieres ver, que a veces no es la realidad de la persona (especialmente las mujeres somos dadas a idealizar).

A medida que los días van quitando a cada uno la careta de “no tengo defectos”, surgen los primeros conflictos o diferencias de ideas,  apelas a una porción extra de paciencia para soportar los piques sin hacer una escena por cualquier cosa, al siguiente mal entendido piensas “nadie dijo que iba a ser todo felicidad” y  sigues dispuesta a salvar lo que crees es una relación que vale la pena, hasta que un día el corazón y la razón se ponen de acuerdo y vuelves a ser tú.

Es posible que ninguno de los dos sea mala persona, pero  insistir en escribir tu historia con el protagonista incorrecto, puede hacer brotar lo peor de cada uno y con esto el encanto de los primeros encuentros pasa a ser una maldición compuesta por sucesivos malos ratos que a cualquiera le amargan la existencia.

Los “amores capítulo”, como las materias complementarias en el colegio tienen su lado bueno, sus lecciones nos  preparan para aprovechar mejor las materias básicas, en este caso para reconocer  la persona indicada y escribir sin mayores tropiezos la historia.

Al final dejan una sensación incómoda, por un lado estás consciente de que lo mejor fue que terminara, por otro no puedes evitar sentirte mal porque de una u otra forma le confiamos nuestros sentimientos a quien no debíamos y nos reprochamos por ello, pero bueno, uno tampoco es adivino y aunque las cosas no terminen como fueron pensadas al principio, hay que arriesgarse. Vale darse su respectiva amargadita, pero con DIGNIDAD!  En ese sentido las canciones de Arjona hacen buena compañía y “El Amor”  de la producción “Independiente” puede convertirse en algo así como tu “himno nacional” por par de días :p

Los capítulos pasan, no se sorprenda si cuando termine la relación su ex  ya tenga una historia comenzada con otra persona (suele suceder), pero es una prueba más de que  el futuro tiene mejores planes para tu vida.
Disfruta del tiempo a solas (ahora más que nunca también tiene sus ventajas la soltería) y descuida!  Hasta las producciones hollywoodenses tienen historias donde el protagonista tarda en aparecer (Eat, Pray, Love),  pero llega, así que por ahí debe andar el tuyo ;) 

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