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Viajes en Yola, Cultura de Aventura de los Dominicanos

 Una de mis compañeras en el trabajo dijo una vez, "el hombre es un animal de costumbre" y si lo pensamos por un par de minutos, nos damos cuenta de que somos ejemplo de la veracidad de la frase. A veces nos acostumbramos a cosas buenas, en otras ocasiones a realidades de las que no estamos orgullosos pero que han inundado nuestra vida a un nivel que es difícil resistirse a la costumbre; ejemplo de esto son la violencia y las tragedias.

Es normal ver la pantalla de nuestros televisores teñidas de violencia, escuchar la trágica narración de quien cuenta la forma en que a diario terminan cientos de vidas en nuestra mitad de isla, este paraíso del caribe que se ha convertido en un nido de corrupción que cada mañana se baña con sangre inocente, un nido que reposa en un gran árbol de impunidad, fabricado por ramas de mentiras. Pero esta semana la tragedia le ganó a la violencia  y día tras día vamos contando los cadáveres de un grupo de desesperanzados,  que en busca de su sueño de futuro mejor, compraron  su muerte y vistieron de luto  nuestro país. 

No es suficiente con los testimonios de sobrevivientes, con los documentales que se han realizado (se ha hecho hasta películas sobre el tema), con las experiencias de nuestros conocidos que viven de forma ilegal en el extranjero, la maldición de los viajes en yola no parece terminar ahora.  Una semana contando muertos, todavía no termina la búsqueda y ya vamos por 52 ... esto parece sacado de una película de terror, pero no, es nuestra realidad. La horrorosa realidad a la que nos hemos acostumbrado.

Los viajes en yola son un lucrativo negocio en el que un ser supremo (digo ser supremo porque como si se tratara de personas con súper poderes, las autoridades nunca descubren las mentes maestras detrás de los viajes en yola)  organiza una travesía que incluye una especie de terapia psicológica cargada de sueños de mejoría, para que un grupo de infelices empeñen hasta lo que no tienen para juntar los chelitos de comprar uno de estos sueños, sabiendo que se arriesga a recibir una sentencia irrevocable de muerte a cambio.

Comida de mejor calidad a precios accequibles, mayor posibilidades de conseguir una casa, un carro, vestir mejor, conseguir dólares, vivir mejor... en esto piensan todos aquellos que exponen su seguridad y sacrifican sus familias, montándose en una yola para llagar a  "la tierra prometida". Cuanta gente ilusa queda en mi pobre pueblo!  Se supone que aquí en la mayoría de los hogares hay televisores, todos vemos noticias, entonces me pregunto ¿Donde rayos está la atención de esas personas cuando dan noticias internacionales que muestran la forma en que las grandes potencias mundiales están haciendo casi malabares para salir vivos de la crisis económica que ha arropado al mundo? ¿De que manera les van a explicar que a los inmigrantes ilegales se la ponen "en china" para que se devuelvan a su país de origen, o para que ni les pase por la cabeza entrar a sus países sin papeles? ¿Cómo hacerles entender que la vida es dura en todos lados y que si no tienes posibilidad de salir de aquí como manda la ley, lo mejor es quedarse a luchar en lo nuestro y junto a los nuestros?.... No entiendo.

Pero si malos son quienes se arriesgan teniendo más cosas en contra que a favor, peor es la respuesta de nuestras autoridades ante la situación, que si trabajaran  como se supone deben hacerlo se acabaría el negocio y nos evitaríamos la tragedia.  Hoy cuando abro mi página de FB me encuentro con la indignación   de una de mis amigas expuesta junto a un fragmento del periódico donde el Senador por la provincia de Santiago, el  licenciado Julio César Valentín dice que los viajes en yola no son necesariamente por necesidades económicas, sino que siguen en vigencia por "la cultura de aventura de los dominicanos"  y aquí está la foto que prueba que no me estoy inventando esto... yo también pensé que era un chiste de mal gusto cuando lo leí. 


Parece que al Senador no le enseñaron aquello de que uno no dice todo lo que piensa. Siempre ha resaltado por el buen gusto a la hora de seleccionar las coloridas corbatas que usa, pero evidentemente debe tratar de seleccionar de esa misma forma sus declaraciones.

Cultura de aventura de los dominicanos... por Dios! Así, no vamos a conocer el progreso nunca :s 

La muerte en un naufragio de esta clase es una muerte comprada, pero no deja de ser triste. Es demasiado fuerte ver cómo recogen esos cuerpos si piel, los envuelven en lona y los entregan a familias que tenían la esperanza de escuchar una llamada de "estoy vivo" y no, de recibir un cuerpo en descomposición. Es triste saber que en nuestras comunidades los jóvenes no conciben un futuro en su país, es triste verlos partir así 

@edithfebles Allí van. Sin esperanza, sin norte, sin norma, sin visa, sin pasaporte, sin caja, sin nicho, sin nombre, sin vida, sin patria.

y se atreven a llamar a esta calamidad Cultura de aventura... no ombe no!

Señores, yo soy una de las que vive indignada con las cosas que pasan aquí, con los atropellos que sufren nuestros derechos, con los desórdenes permitidos y encubiertos de unos cuantos que se creen los dueños de todo aquí, pero a pesar de todas estas cosas LO NUESTRO ES LO MEJOR! Por más bienestar que nos ofrezca el extranjero (que ahora mismo no es mucho) solamente aquí nos sentiremos en casa, pero si el destino nos aleja de nuestra media isla, no permita que la desesperación nuble su mente, haga su filita en el consulado y vaya con dignidad y de forma correcta al sitio donde le toque vivir.



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