Ir al contenido principal

Sobrevivir a las Heridas del Alma

Lo que nos hiere es lo que nos cura” Paulo Coelho

Leí esa frase y pensé  “que ironía” en cuestión de segundos me asaltaron los recuerdos y  comprobé que realmente es así.

Nos gustaría  vivir en un constante “y fueron felices para siempre”. Tener  los mejores amigos, la familia perfecta, el trabajo ideal, una pareja que nos entienda por telepatía, mudarnos eternamente en el país de las maravillas de Alicia y escribir allí nuestra historia. Pero la realidad de la vida es otra, es un constante levantarse tras caídas y/o decepciones, implica un eterno sacrificio y tortuosos procesos de aceptar cosas que no podemos cambiar, que al mismo tiempo son herida y medicina;  sin los que simplemente no podríamos crecer.

En estos días me encontré con una señora que contaba los maltratos que sufrió en la ciudad cuando vino a estudiar, decía con expresión de rabia en su rostro las cosas que tuvo que aguantar sin poder decir nada porque no había más salida para ella en ese momento, pero también me explicó que fueron justamente esos maltratos los que la motivaron a esforzarse por salir de esa realidad y demostrar que ella era capaz de superarla. Sin ellos, no habría aparecido el gran desafío que la convirtió en la mujer de éxito que es hoy.  

¿Recuerdan a los marginados del colegio? Esos que eran el objeto de toda clase de burlas,  motivo de interminables ratos de risa y a quienes  hasta algunos profesores llegaron a subestimar. Un buen día después de mucho tiempo te encuentras con ellos  y te sorprendes al ver que la vida les ha sonreído. Por lo general son las heridas del pasado el motor de la sonrisa que le da la vida en el presente.  Han tenido que librar duras batallas contra las críticas y la realidad que a veces muestra  su rostro más agresivo, pero han sido sabios,  y han salido de la tribulación con la victoria, con experiencia y con la satisfacción de superar las expectativas que otros tenían de ellos sin siquiera mencionar una sola palabra, porque los resultados hablan solos.

Todo viene en equilibrio. Sin el dolor no disfrutaríamos en su plenitud el amor, la escasez  nos enseña a administrarnos en la abundancia y sin la tristeza la alegría no sería más que un ejercicio para mostrar los dientes, sin brillo en los ojos, sin chisma o emoción alguna. Tanto una cosa como la otra son necesarias para vivir, y  crecer emocionalmente.

Críticas

Todos criticamos en algún momento  y a lo largo de nuestra existencia somos  a su vez objeto  de muchas críticas. A veces vienen de quienes menos las esperamos (no sé porque aunque decimos que amigo es quien nos dice la verdad en la cara, cuando eso pasa muchos lo toman como una traición) pero aunque en un momento nos hacen estallar de la rabia son las responsables de nuestro avance.  Desde el aspecto físico hasta nuestra conducta, cuando pasa  el malestar propio de “ego herido” revisamos lo que anda mal y terminamos siendo mejores personas. De modo que nuestros más duros críticos  son inconscientemente nuestros mejores amigos.

"In life you will meet two kinds of people. Ones who build you up, and ones who tear you down. But in the end, you will thank them both." Will Smith 


Cuestión de Actitud

No hay una fórmula que garantice el éxito en la vida, pero si de una cosa estoy segura es que todo fluye o se estanca de acuerdo a la forma en que tomes los acontecimientos y esto lo decide tu actitud.  El “y fueron felices para siempre” en el mundo real tiene error de continuidad, por lo que requiere un esfuerzo departe de nosotros para  dar al cuento de nuestras vidas una trama interesante en la lucha por mantener la felicidad a pesar de no tener familias perfectas, discutir de vez en cuando con los amigos, hacer magia para sobrevivir en el trabajo que nos ha tocado y sobrellevar lo que no nos gusta de nuestra pareja porque al fin y al cabo nosotros tampoco somos perfectos.

Siempre habrá heridas,  pero lo importante de las mismas es que pueden ser la medicina que te cure de la monotonía o de la propia desvalorización.  De vez en cuando hace falta un mal feje para que llegues a un mejor trabajo,  hace falta las estupideces de un compañero sentimental para que te des cuenta que mereces algo mejor y también hace falta que te hiera un amigo para comprobar que a pesar del dolor la amistad es tan fuerte que puede sobrevivir a los malentendidos y fortalecerse después de estos.

Así  como  los rayos del sol vienen a reclamar su lugar en el cielo después de la tormenta, la alegría viene a reclamar su espacio en nuestras vidas después de un mal momento, solo es cuestión de no rendirse.   



Entradas populares de este blog

Confesiones públicas: La Caducidad Femenina

Tengo listas de todo! Las canciones que me gustaría que sonaran en la recepción de mi boda, un tablero en Pinterest con modelos del tipo de vestido que me gustaría usar, un filtro imaginario de las personas a las que invitaría y el nombre de mi primera hija, si la llegara a tener en algún momento. Así nos educaron, para que un día diéramos el gran paso, para  que la princesa que celebró los 15 se convierta en reina, para que fuéramos mujeres "completas".
Recuerdo que cuando se acercaban mis 15 le leí un sermón a mi mamá para que ni se le ocurra hacerme la tradicional fiesta de cumpleaños (es posible que ese fuera el fallo :p). Yo quería una computadora, así que cualquier presupuesto que hubiera para celebración tendría un mejor uso en un aparato que me ofrecía la posibilidad de hacer mis propios trabajos y la esperanza de conectarme con el mundo a través de Internet. Dial up señores, se acuerdan del sonidito para conectarse? jajaja! Qué mejor fiesta que esa?!
En febrero 20…

Lo que elegimos ser

Yo iba entrando y ella salía del super mercado, un oficial de seguridad la resguardaba de la llovizna con un gran paraguas mientras la señora del servicio llevaba el carrito de las compras y ella trataba de mantener el equilibrio en el suelo resbaloso del estacionamiento, que ya estaba mojado, con sus finos tacones y vestida como quien va para un coctel de divas recién operadas.
En cuestión de segundos recordé cuando estábamos juntas en el colegio y le dije a la joven que me acompañaba:
- Ves querida, uno se terminan convirtiendo en aquello que elige ser.
Una de las desventajas de vivir y crecer en un pueblo es que muchas veces nos hacemos adultos con visión corta, y el destino de cada uno responde más a limitaciones propias que a una auténtica carencia de oportunidades.
Ella siempre fue diferente, rara, pensábamos nosotros. Usaba estilos de pelo radicales, lo más radical que las monjas permitieran, accesorios de esos que enmarcan la rebeldía de adolescente propia de telenovelas …

Desde cero

Nuestros padres pasan la mitad de nuestra vida rompiéndose la cabeza para enseñarnos a vivir y nosotros pasamos la otra mitad rompiéndonos la cabeza desaprendiendo muchas de esas cosas, para poder vivir. Y este ciclo se repite de generación en generación...

No, el punto de este post no es crucificar a los padres (los maestros tienen también su grado de participación aquí) por lo que han hecho con nosotros, al final, han dado lo que pueden según lo que tienen y lo que consideran que es mejor. Según el lugar de donde vienen, según sus experiencias de vida, según lo que les dieron a ellos mientras crecían. El punto es que su realidad y la nuestra, por muchos factores, es absolutamente distinta (y gracias a Dios por eso).

Una de esas cosas para la que nos programan, y que luego tenemos que borrar del sistema, es que todos nuestros pasos siempre serán hacia adelante, o que debe ser así. Iniciar y continuar, la secuencia es el progreso.  Independientemente de lo que estés haciendo, lo impor…