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A volar como las mariposas

El pasado 25 de noviembre celebramos el día internacional de la NO violencia contra la mujer (o como le quieran llamar, porque vi varios nombres alusivos al tema), un día de esos que preferiría no celebrar, ya que el día en que pierda importancia es porque no habrá violencia de género.  Cada 25 de noviembre los dominicanos, en especial, recordamos aquel día fúnebre cuando en 1960 por órdenes del tirano Rafael Leónidas Trujillo, nuestra inolvidables mariposas, las hermanas Mirabal, fueron brutalmente apaleadas y luego subidas a un carro junto con su chofer para simular un accidente.  Trujillo pensó que había eliminado un problema, pero lo que acababa de hacer era inaugurar el final de su dictadura y de su vida, a partir de  ese momento las Mirabal se inscribieron el la historia mundial y fueron el símbolo de la lucha contra la violencia de género. 

Imagen de www,heroinas.blogspot.com
T-shirts negros, lazos color lila, frases de empoderamiento femenino y un sin número de actividades se celebran para recordar a las mujeres su valor, para exigirles a los hombres el respeto y para volver a revisar esas estadísticas malditas que cada semana aumentan con la muerte de una mujer a manos de su pareja o en tragedias relacionadas con violencia de género, pero ¿hasta ahí llega la violencia? ¿Son las hermanas Mirabal representantes de mujeres golpeadas por sus parejas o compañeros sentimentales? 
@UnMorenoBlanco A las Mirabal las mató Tujillo por razones políticas, vayan a buscar violencia de género a otro lado. 
Las Mirabal fueron mujeres valientes, inteligentes y admirables, casadas con hombres tan admirables como ellas que no solo fueron sus compañeros de vida, sino también sus compañeros de lucha; limitar la violencia a puñetazos y maltratos pasionales, es en cierto modo ensuciar la memoria de estas mujeres y la de sus esposos. Personas que sacrificaron su vida, su felicidad, para que nosotros hoy vivamos en "democracia".
@Boschlibertario Cómo hablar de de no violencia y no opresión, de las Mirabal, y no hablar de analfabetismo, de hambre, de sin trabajo, de endeudamiento. 
Señores, no nos circunscribamos a la publicidad porque se queda corta. Violencia de género es más que puñetazos o asesinatos que bestias mal llamadas hombres propinan a sus parejas, recuerde que la discriminación es violencia, que ganar menos de lo que ganan sus compañeros masculinos en trabajos similares con igualdad de competencias es violencia, el hecho de que a los hombres los eduquen para triunfar y a las mujeres para agradar es violencia, el hecho de que no se cumplan las leyes que exigen una cuota femenina X en entidades políticas y en la alta dirección de las empresas es violencia.

Como nuestras inmortales mariposas de salcedo, nosotras también tenemos que aprender a volar, hay que salir del suelo pegajoso que impide la formación de nuestras alas y nos hace volar defectuosamente o impide nuestro vuelo.  Ese suelo pegajoso es el miedo a ir mas allá de las expectativas que la sociedad tiene de nosotras cuando estamos en capacidad de hacerlo, la culpa que nos tacha de mala madre si se hace corto el tiempo con los hijos por nuestra realización profesional o nuestra labor a favor de alguna causa social, es la conformidad que nos dice: ya está bien hasta aquí cuando tu corazón sabe que puedes hacer algo más. No podemos vivir eternamente como una oruga o encerradas dentro de la crisálida. 

En un tiempo donde la mayor realización de una mujer era parir y criar, Patria, Minerva y Maria Teresa Mirabal nos enseñaron a volar ¿Por qué abandonarlo ahora? ¿Por qué limitar su legado? ¿Por qué acostumbrarnos a vivir una violencia sutil que con el tiempo se va haciendo ley? 

Las mariposas de salcedo nos enseñaron a volar a través de las páginas de la historia, las mariposas del jardín nos demuestran que la vida empieza cuando dejan de ser oruga. Hay que completar la metamorfosis, vamos a volar! 





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