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Si volvieras a nacer...

Desde hace ya unos meses, me he unido a una red  española para mujeres profesionales que me ha parecido muy interesante www.womenalia.com  porque siempre tienen notas con información útil para nuestro desarrollo profesional, debates que fomentan la interacción y por medio de los cuales creamos nuevos contactos, una forma útil y bonita de conocer gente con tus mismos intereses y compartir experiencias. En estos días se abrió un concurso que promociona un producto de la reconocida línea de cosméticos L'OREAL  que me llamó la atención porque nos invita a contar una historia, Si volvieras a hacer, ¿qué harías?  Aunque por mi ubicación geográfica no cumplo los requisitos para optar por alguno de los premios, decidí participar y contar mi historia. De repente mi correo de inundó con las respuestas de las otras participantes, y ahí estaba yo, viéndome en cada una de ellas, encontrando mi pasado, mi presente y mi posible futuro. 
  • Haría más caso a mis padres
  • Sería más atrevida
  • Apostaría por mi 
  • Hubiera estudiado otra carrera 
  • Aprendería nuevos idiomas 
  • No hubiera pasado 20 años con alguien que no me hacía feliz, no hubiera tolerado sus abusos
  • Viajaría más
  • No me hubiera casado tan joven
  • Sería menos crítica conmigo
  • reiría más
  • Abrazaría más
  • Sería más feliz
Era un rosario de cosas que producían en mi una triste sorpresa, cada oración era como un suspiro de lo que pudo haber sido y no fue, una condena elegida, era el testimonio de alguien a quien su "futuro brillante" se le había nublado, o convertido en tormenta. ¿Qué rayos pasó? ¿En qué parte del trayecto de la vida se nos pierde la brújula? 

Mientras leía, recordaba unas amigas que ante prohibiciones de sus maridos me dicen resignadas "Tu sabes cómo son los hombres" y se acogían a los parámetros que sus maridos habían dictado para ellas, recordé otras que en algún momento dijeron "lo haré luego", me acordé de mí cuando me he acobardado y he dejado pasar importantes oportunidades de mi vida, pensé que en 20 años bien pudiera ser yo la escritora de un rosario de suspiros por cosas que pude hacer y no hice, por no haber dicho que no, por haberme resignado.  No quiero eso para mí, tampoco lo quiero para ustedes y por eso escribo esta nota. 


Una de las participantes al final de su historia decía "solo se vive una vez",  tenía toda la razón al decirlo. Es maravilloso pensar en lo que haríamos si tuviéramos una segunda oportunidad, si se pudiera devolver el reloj; pero esta vida es todo lo que tenemos para cumplir nuestros sueños, para vivir. 

 Imagina que cada día es un renacimiento para ti y haz lo que siempre quisiste hacer. Sal de esa relación tóxica a la que te atan razones ridículas, vuelve a estudiar, considera los consejos de tus padres,  piensa bien las propuestas que aparecen en tu camino, ríe más, abraza, ama, vive. Es fácil decirlo y complicado de hacer, lo sé. Pero más difícil será mirar el pasado con el pesar de lo que pude hacer hecho y no hice, más duro es sentir que el tiempo se me fue de las manos y no tuve tiempo para mí, que llegue el ocaso se mi vida sin saber que cada día era una oportunidad de nacer de nuevo. 

En este momento solo se me ocurre una pregunta ¿Cómo pretendes vivir ahora? No se puede devolver el reloj para reparar lo que hicimos mal, pero vivir con remordimientos tampoco resuelve mucho, mientras nos quejamos la vida se agota. Es hora de buscar el mapa que una vez nos trazamos con ilusión, replantearnos el trayecto desde la realidad e ir en busca de la vida que siempre soñamos tener. Recuerda que cada día es una oportunidad para cambiar tu historia, para aprovechar tu única oportunidad de vivir.

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