Ir al contenido principal

Bolsas de plástico en busca de autenticidad

Uno de los principales problemas con que nos encontramos los trabajadores de oficina son los spams. Abres tu bandeja de entrada y te golpea una cantidad indecente de mensajes por leer de los cuales, a veces, menos del 10% es un asunto de trabajo o de importancia. El resto son spams. Pudiera resolver el asunto empezando a bloquear cuentas pero, por la naturaleza de mi trabajo, es una forma de ver lo que está haciendo la competencia y además nos podemos encontrar cosas bien interesantes.

Una mañana aparece uno de estos mensaje con el asunto ¿Por qué estás solter@? Y como me sentí aludida (cerca de los 30, soltera y con una patética trayectoria en relaciones sentimentales) abrí el mensaje. Aparece un lindo fondo de imagen en un hermoso rosa viejo con una serie de enlaces estéticamente organizados que hablan de procedimientos láser para borrar manchas  e imperfecciones de la piel, dietas especiales, talleres y coaching para el amor, medicina energética más todo lo que se pueda usted imaginar en nuevas estrategias de conquista. 





Ese es uno de los momentos en que piensas... Algo está descompuesto en el mundo o yo estoy descompuesta y no me termino de dar cuenta. No hay nada malo en querer lucir bien, en cuidar lo que comes para llevar una vida saludable, en usar una cremita que pueda ayudar a mejorar las marcas que deja en la piel una niñez hiperactiva (en mi época la hiperactividad era subirse en  un árbol, caerse de un columpio, pelarse las rodillas corriendo...) pero cuando empezamos a hablar de procedimientos para moldear el cuerpo, inyecciónes de sustancias para mejorar el aspecto, adoptar costumbres y posturas que no son tuyas para conquistar, asesoría para el amor... algo no está bien.  

Atraer es fantástico, sería universalmente hipócrita el que dice que le incomoda sentirse, en determinado momento, como el cuerpo del deseo. Es un plus para el ego que en una dosis controlada no creo que esté mal, pero lo que queremos, lo que verdaderamente necesitamos es más que eso (todos sabemos que la mayoría de las veces lo que atrae no es precisamente lo que enamora) ¿A caso no se han fijado en casos de personas con apariencias espectaculares que al mismo tiempo están espectacularmente vacías, tristes, deprimidas?
 Si no tengo amor, nada soy 
El problema con estos procedimientos y técnicas es que nos llevan a engañar y a engañarnos. No podemos encontrar algo real cuando nosotros mismos nos estamos disfrazando, es como pedir peras al olmo, exigir lo que no estamos en capacidad de dar, buscar autenticidad en el otro cuando  nos esforzamos en ser como bolsas de plástico. 

El amor es un sentimiento básico, encontrar anuncios donde se ofrezca coaching para el amor es un alarmante indicador del estado de decadencia en el que estamos. Nunca encontraremos en lo superficial las cosas que necesita nuestro interior. No podemos engañar la realidad, las proyecciones falsas atraen personas falsas (otro holograma de perfección) y terminas más infeliz que al principio del proceso. El problema no es someterse a un tratamiento para mejorar el aspecto físico, la tragedia del asunto es que en la mayoría de las ocasiones resulta ser solo un bálsamo para aliviar el rechazo que sentimos por lo que somos, y pretender construir una vida con sentido basada en ese camuflaje es lo que va después de una utopía (si es que existe algo más imposible). 

Si el propósito de un procedimiento estético no tiene un objetivo sentimental, bienvenidas sean las cuchillas y los implantes, pero si el objetivo va más allá, estás en el preludio de un costoso epic fail! 
A veces, el poder de conjurar el hechizo se encuentra en el descubrimiento de tus virtudes ;)  


Entradas populares de este blog

Confesiones públicas: La Caducidad Femenina

Tengo listas de todo! Las canciones que me gustaría que sonaran en la recepción de mi boda, un tablero en Pinterest con modelos del tipo de vestido que me gustaría usar, un filtro imaginario de las personas a las que invitaría y el nombre de mi primera hija, si la llegara a tener en algún momento. Así nos educaron, para que un día diéramos el gran paso, para  que la princesa que celebró los 15 se convierta en reina, para que fuéramos mujeres "completas".
Recuerdo que cuando se acercaban mis 15 le leí un sermón a mi mamá para que ni se le ocurra hacerme la tradicional fiesta de cumpleaños (es posible que ese fuera el fallo :p). Yo quería una computadora, así que cualquier presupuesto que hubiera para celebración tendría un mejor uso en un aparato que me ofrecía la posibilidad de hacer mis propios trabajos y la esperanza de conectarme con el mundo a través de Internet. Dial up señores, se acuerdan del sonidito para conectarse? jajaja! Qué mejor fiesta que esa?!
En febrero 20…

Lo que elegimos ser

Yo iba entrando y ella salía del super mercado, un oficial de seguridad la resguardaba de la llovizna con un gran paraguas mientras la señora del servicio llevaba el carrito de las compras y ella trataba de mantener el equilibrio en el suelo resbaloso del estacionamiento, que ya estaba mojado, con sus finos tacones y vestida como quien va para un coctel de divas recién operadas.
En cuestión de segundos recordé cuando estábamos juntas en el colegio y le dije a la joven que me acompañaba:
- Ves querida, uno se terminan convirtiendo en aquello que elige ser.
Una de las desventajas de vivir y crecer en un pueblo es que muchas veces nos hacemos adultos con visión corta, y el destino de cada uno responde más a limitaciones propias que a una auténtica carencia de oportunidades.
Ella siempre fue diferente, rara, pensábamos nosotros. Usaba estilos de pelo radicales, lo más radical que las monjas permitieran, accesorios de esos que enmarcan la rebeldía de adolescente propia de telenovelas …

Desde cero

Nuestros padres pasan la mitad de nuestra vida rompiéndose la cabeza para enseñarnos a vivir y nosotros pasamos la otra mitad rompiéndonos la cabeza desaprendiendo muchas de esas cosas, para poder vivir. Y este ciclo se repite de generación en generación...

No, el punto de este post no es crucificar a los padres (los maestros tienen también su grado de participación aquí) por lo que han hecho con nosotros, al final, han dado lo que pueden según lo que tienen y lo que consideran que es mejor. Según el lugar de donde vienen, según sus experiencias de vida, según lo que les dieron a ellos mientras crecían. El punto es que su realidad y la nuestra, por muchos factores, es absolutamente distinta (y gracias a Dios por eso).

Una de esas cosas para la que nos programan, y que luego tenemos que borrar del sistema, es que todos nuestros pasos siempre serán hacia adelante, o que debe ser así. Iniciar y continuar, la secuencia es el progreso.  Independientemente de lo que estés haciendo, lo impor…